"La creatividad, que no es otra cosa que el talento unido a la voluntad, no tiene nada que ver con el resultado. En el momento que fijas tu atención en el resultado estás eclipsando la capacidad de la Belleza para trascender. No vengas a recoger , tú planta y deja crecer. "
 
- De 'Escrito en el viento y otras cartas'

 

 

 

 

 

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"Todo ha sido dicho y escrito, apenas han empezado a pintarlo". 
                        Dante Gabriel Rosseti (1828-1882)

 

Homo Foto Sapiens ("Sobre la captura de luz y otras artes")

Piensa y busca el fotógrafo la imagen para explicarse y no la encuentra.  O sí y por el contrario no se decide. Será por el valor totémico que da a las imágenes, muchas veces injustamente sobrevaloradas frente a las palabras.

Y aún así, él bien sabe que la imagen no admite falsas interpretaciones probablemente porque las admite todas.  De ahí su poder, su carácter universal, su naturaleza permeable y concupiscente.

 

Pero también el fotógrafo sueña con la imagen absoluta: aquella que no narre ni describe, ni juzgue ni connote, ni esconda ni muestre, ni distraiga ni interfiera, ni situe ni traslade, ni aprisione ni confiera.  Y sin embargo sea, sea y sólo sea en sí misma única y total; como irrepetible su concepción en el tiempo y en el espacio por mucho que luego pueda  ser de una y mil maneras reproducida. Quizá como la visión de aquella nube que, a pesar de sí misma y gracias a su propia ingravidez, se torna en un instante grifón y en su aislamiento en el encuadre acaba rindiendo tributo a mitologías a la vez privadas y globales.  

 

Y es que sabe el fotógrafo que en su labor de cercar la Belleza todo intento será como agua que se pierde entre sus manos,  porque  ¿Cuántos los instantes que en su retina quedarán sin conjugarse en verbo incandescente? ¿Cuánto lo contemplado? ¿Cuánta la belleza que, habiendo sido, tal vez ya no sea ni será jamas ?.

 

Sucede pues que, al igual que el viajero no puede conocer lo que le deparará el camino, tampoco puede el fotógrafo premeditar la imagen pensada, ni tampoco imaginada, ni siquiera intuida. Y teme que nada le sirva, nada de lo guardado en la memoria de los sentidos (del olfato, del tacto, del oído y hasta del gusto) ni de lo arriesgado en su afán  por comprometerse con el instante fotografíado.

 

 

Ahí queda pues este "Homo Foto Sapiens" desnudo y desprovisto de mapa o guía alguna ante la inexorable incertidumbre que ante él se manifiesta. Y resuelve y por fin actúa en su afán de Ícaro circense, de absurdo "charlychaplin man" suspendido en un abrir y cerrar de párpados entre luz y sombras en su pretensión de abarcar lo inabarcable, de aprehender lo inaprensible.

 

 

 

2012

Hogar signo de interrogación

La tecla del signo de interrogación no funciona en el teclado de mi hija así que de nada sirve preguntarme si alguna vez tuve un hogar pero lo cierto es que lo tengo, o eso parece, ahora que estoy de regreso y la luz reflejada en estas paredes me ha recibido con esa variedad de colores que tanto me complacieron en el pasado. Aquí estoy de vuelta para Dios sabe cuánto o para qué.  

La única certeza es la luz que entra a raudales por las ventanas, mi hija durmiendo en su dormitorio, el rugido de esta ciudad en constante cambio resonando en notas de asfalto, una mirada hacia atrás en estos estantes casi vacíos con sólo algunas fotografías como recuerdos, algunas cartas en un buzón de correo y un tablero de ajedrez en el que, una vez, alguien comenzó una partida y la dejó sin resolver.

 

      Madrid, 6 de septiembre de 2011

 

 

 

Amateur

 

Ser un amateur. Hace ya mucho que el término "profesional" lo siento inútil. Hay que revisar el infravalorado término  "amateur", que sencillamente se refiere a aquella persona que no supera el  25% de sus ingresos globales por el trabajo que desempeña. "Aficionado"  en la fotografía, en el cine, en el fútbol, en el arte, en la vida. Porque ¿hay algo más auténtico que llevar a cabo cualquier empresa,  cualquier obra, por el  mero y sólo bendito placer de llevarla acabo ?.  

 

3 de Septiembre de 2011

 

Cuando llegue el buen tiempo de ti te habrás olvidado, sentirás por tus venas la sabia nueva de un árbol que brota y al cruzar el puente, casi dormido, creerás, de nuevo otra vez, que los hombres son buenos y en este su mundo.  Y acaso dirás: 'Vale pues, está bien hecho".

1 de Marzo 2012.

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  Búsqueda, 2004

Habrá que  

 

Habrá que saludar al sol
con la fe los herejes.

 

Ceñir al viento
para asaltar las ciudadelas.

 

También cabalgar por el desierto
tras saquear las caravanas.

 

 

Y habrá, claro, que cambiará los signos del zodiaco

para hacer trampas a la noche.
 

Luego ya cuando todo esté perdido,
al saltar la hoguera del destino,
arder en ese instante
y saberse vencedores.

 

2 de octubre de 2014

 

 

A la luz de la existencia,

Y del amor, 

Dibujé en un lienzo al niño intacto en mí, 

O lo que quedó de él.

Seguramente corrió salvajemente desconcertado  desde su atalaya al mundo 

para perderse  entre cañas de bambú soñando con mares piratas, 

Tan seguro de que la belleza resultaría eterna

Y verdaderamente de su propio dominio.  

25 de junio de 2019.

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Nunca quise ser lo que se dice 'una persona solvente' ni tengo intención alguna de transformarme a estas alturas. Tampoco me importó demasiado perderme en tugurios para ver a mi equipo perder, o ganar, y luego extrañar la anticipación de un encuentro del que solo quede alguna fotografía ligeramente desenfocada. Verdad es que nunca nada bueno he conseguido sin pasión. Vivir es para mí un constante misterio que abrazo a veces a mi pesar para acabar diciendo: yo soy el otro, cierto, pero también soy el que soy. A veces derramo el café por gesticular en exceso mientras parloteo y me enredo en palabras como si en ellas me fuera la propia la vida. Y no, no soy de aquí pero tampoco de allá que cantaba el bardo. Es cierto que de cuando en cuando me pierdo buscando un lugar bajo el sol , aunque también puedo de pronto acabar claudicando sin remedio ni queja por esperar a nada ni a nadie. Claro que en el rastro de un caracol tras una tarde de lluvia he llegado a ver verdaderos prodigios brillar más allá de Orión. Y no, no tengo pasado del que tener que excusarme demasiado pues creo reconocer cuándo la caravana se pierde en las dunas y toca alejarse. Luego en mis mapas aparecen ciudadelas de mar y si a caso llegara por fin, busco siempre tu nombre grabado en la popa de un barco atracado que esté presto a zarpar.

 

 Madrid 2020_2021